Durante generaciones, el café ha vivido bajo la sombra de la sospecha médica. “No tomes tanto café, es malo para el corazón”, era un consejo común. Este temor se basaba en la preocupación por los efectos inmediatos de la cafeína, como el aumento transitorio de la frecuencia cardiaca y la presión arterial, especialmente en personas sensibles o con enfermedades preexistentes.
Hoy, los cardiólogos alrededor del mundo no solo han desmitificado la asociación negativa, sino que han abrazado el consumo de café como un componente clave dentro de un estilo de vida cardiosaludable. El secreto no es solo la cafeína, sino el tesoro de compuestos bioactivos que encierra el grano tostado.
El consumo óptimo para proteger tu corazón confirmado por la ciencia
Si usted busca el máximo beneficio protector para su corazón, la ciencia es clara y bastante consistente en su recomendación:
La dosis ideal para la salud cardiovascular se encuentra entre 2 y 3 tazas de café al día.
Numerosos metaanálisis y estudios poblacionales, incluyendo grandes bases de datos como el Biobanco del Reino Unido, han demostrado que las personas que mantienen un consumo moderado en este rango gozan de las mayores tasas de reducción de riesgo para las principales enfermedades cardiacas.
Reducción del riesgo de insuficiencia cardiaca: La ingesta de 2-3 tazas al día se correlaciona con un menor riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca a largo plazo, una condición debilitante donde el corazón no bombea sangre de manera eficiente.
Menor riesgo de arritmias: Contrario a la creencia popular, el consumo habitual de café (incluso hasta 4 o 5 tazas en algunos estudios) no se asocia a un aumento en el riesgo de arritmias peligrosas como la fibrilación auricular en la población general.
Disminución de la mortalidad: Los estudios de seguimiento a largo plazo han encontrado que los consumidores moderados de café tienen un menor riesgo de muerte por cualquier causa, y específicamente por causas cardiovasculares, en comparación con los no bebedores.
¿Por qué 3 tazas al día son una “medicina” para el corazón?
La magia del café reside en algo más que en su efecto estimulante. El grano de café es una de las fuentes dietéticas más ricas en compuestos antioxidantes.
1. El Poder de los Ácidos Clorogénicos y Polifenoles
Estos son los verdaderos héroes cardiovasculares del café. Los ácidos clorogénicos son potentes antioxidantes que actúan de las siguientes maneras:
Lucha contra el Estrés Oxidativo: Protegen las células del daño causado por los radicales libres, un proceso que contribuye a la inflamación crónica y al endurecimiento de las arterias (aterosclerosis).
Mejora de la Función Endotelial: El endotelio es el revestimiento interno de los vasos sanguíneos. Mantener su salud es vital para la elasticidad de las arterias. Los polifenoles ayudan a que las arterias se dilaten mejor, optimizando el flujo sanguíneo y, por lo tanto, reduciendo la presión sobre el corazón.
Regulación de la Glucosa: Estos compuestos han mostrado potencial para mejorar la sensibilidad a la insulina, lo que ayuda a prevenir la diabetes tipo 2, un factor de riesgo mayor y crítico para el infarto.
2. Efecto Antiinflamatorio
La enfermedad cardiovascular se entiende cada vez más como un proceso inflamatorio crónico. El café, a través de sus componentes bioactivos, ayuda a reducir los marcadores de inflamación en el cuerpo, calmando la respuesta inmune que, de otra forma, podría dañar el tejido cardíaco y acelerar la acumulación de placa.
El café y la presión arterial: Rompiendo el mito de la hipertensión
Uno de los mitos más persistentes es que el café causa hipertensión a largo plazo. La evidencia actual sugiere lo contrario.
Si bien el café puede causar un aumento agudo y transitorio de la presión arterial en personas que no lo consumen habitualmente, los estudios a largo plazo no han encontrado que el consumo moderado y habitual de 2 a 3 tazas incremente el riesgo de desarrollar hipertensión. De hecho, para el bebedor regular, el cuerpo desarrolla tolerancia a los efectos presores de la cafeína, mientras que los beneficios antioxidantes persisten.
Recomendación específica para hipertensos:
Si usted es hipertenso, no es necesario que deje el café si lo consume de forma moderada (hasta 3 tazas) y su presión está bien controlada.
Sin embargo, si sufre picos de presión arterial inusuales o nota que su café le causa nerviosismo, cambie al café descafeinado. El café descafeinado aún conserva la mayoría de los polifenoles protectores, ofreciendo beneficios similares sin la carga de cafeína.
La regla de oro: Cómo dejar de anular sus beneficios
El café solo es un protector cardiovascular si se consume de la forma correcta. El mayor riesgo para su corazón no está en la bebida en sí, sino en lo que le añade.
El enemigo es el azúcar y las grasas saturadas
Las enormes tazas de café con sabor, los lattes azucarados, los frappuccinos y el café tipo “torrefacto” (tostado con azúcar) son los culpables.
Azúcar refinado: El azúcar añadido fomenta la inflamación, el aumento de peso y el desarrollo de la diabetes, revirtiendo completamente cualquier beneficio.
Grasas saturadas: Cremas y toppings cargados de grasas saturadas o trans aumentan el colesterol LDL (“malo”), acelerando la aterosclerosis.
El tipo de café más saludable
Para maximizar la protección, opte por:
Café negro: Lo ideal es beberlo solo. Si necesita dulzor, utilice sustitutos no calóricos o especias como la canela o el cardamomo.
Café filtrado o de goteo: Algunos estudios sugieren que el café preparado sin filtro (como el de prensa francesa o el hervido) contiene diterpenos (cafestol y kahweol) que pueden elevar ligeramente los niveles de colesterol LDL en algunas personas. El uso de un filtro de papel es una forma sencilla de eliminarlos.
Variedad arábica: Suele tener un tueste más suave y un menor contenido de cafeína que la variedad Robusta, preservando mejor los antioxidantes.
¿Cuándo es demasiado? Los límites de la cafeína
Aunque 2-3 tazas son óptimas, la mayoría de los adultos sanos pueden consumir con seguridad hasta 400 mg de cafeína al día (aproximadamente 4 tazas) sin efectos adversos significativos.
Más de 4 tazas: El riesgo de efectos secundarios como ansiedad, insomnio, malestar estomacal y, en casos raros, exacerbación de arritmias, se vuelve más probable. Si usted es metabolizador lento de la cafeína (por razones genéticas), estos efectos pueden aparecer incluso con menos tazas.
FUENTE MSN https://www.msn.com/es-mx/salud/noticias-medicas/tomas-caf%C3%A9-esta-es-la-cantidad-exacta-que-un-cardi%C3%B3logo-recomienda-para-evitar-una-muerte-cardiovascular/ar-AA1P4qXm?ocid=hpmsn&cvid=34b758e2fcb6478ccd1ceb4e27260d57&cvpid=6984d789b78243ddb1e2684ab47d1cda&ei=97
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