Un nuevo estudio realizado por especialistas del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” reveló que el horario en el que comemos influye más en la salud digestiva y el peso corporal que la cantidad exacta de calorías. Investigaciones recientes muestran que respetar los tiempos de comida (desayuno antes de las 9 a.m., comida entre 1 y 3 p.m., y cena ligera antes de las 8 p.m.) puede reducir inflamación, mejorar la digestión y prevenir enfermedades metabólicas como diabetes tipo 2.
Además, comer siempre a la misma hora ayuda a regular el metabolismo, mejora el sueño y disminuye la ansiedad. Los expertos recomiendan no saltarse el desayuno y evitar las cenas pesadas para mantener estable el ritmo circadiano del cuerpo, lo cual favorece la quema de grasa y el equilibrio hormonal. Esta estrategia de salud es especialmente útil para personas con colitis, gastritis o problemas de sobrepeso que buscan un cambio sin recurrir a dietas extremas.
Créditos: Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición / Revista Salud y Vida
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