- Crecimiento Vertiginoso: En solo un siglo, la ciudad pasó de tener apenas 200 habitantes a superar la barrera de los 2 millones, un fenómeno descrito por expertos como único en América Latina.
- Distribución por Edad: El 31% de la población se concentra en el rango de los 30 a 59 años, lo que inyecta una fuerza laboral vibrante a la industria maquiladora e IMMEX, donde el estado ocupa el primer lugar nacional.
- Efecto Migratorio: Aproximadamente el 45% de los residentes actuales no nacieron en el estado, lo que refuerza el carácter multicultural y resiliente de la urbe.
- Movilidad: Con un parque vehicular récord, obras como el Viaducto Elevado son esenciales para evitar el colapso de las arterias principales.
- Vivienda: El costo habitacional ha subido un 4% anual, impulsando la necesidad de proyectos verticales y vivienda social.
- Agua y Energía: La presión sobre el suministro hídrico es constante, especialmente ante el crecimiento de zonas residenciales en la periferia.
- Seguridad: A pesar del crecimiento económico, el 68.7% de los habitantes aún percibe inseguridad en la ciudad, un reto pendiente para las administraciones actuales.
“Tijuana no es solo una frontera; es un motor vivo. Alcanzar los 2.1 millones de habitantes nos obliga a repensar nuestra planeación urbana. El futuro de nuestra ciudad depende de cómo gestionemos este crecimiento hoy mismo.”
Leave a comment