Aunque físicamente el Viaducto Elevado recorre el suelo tijuanense, el municipio de Playas de Rosarito se alza como uno de los máximos ganadores estratégicos tras su inauguración total este marzo de 2026. Esta obra de 11.4 kilómetros no es solo una vía de tránsito; es el nuevo “cordón umbilical” que promete revolucionar la economía, el turismo y la calidad de vida en el quinto municipio.
Adiós al “Tapón” de San Antonio de los Buenos
Históricamente, el trayecto entre el Aeropuerto de Tijuana y Rosarito encontraba su mayor obstáculo en la zona del Cañón del Matadero y el ascenso hacia San Antonio de los Buenos. Los embotellamientos kilométricos en la carretera libre y la cuota solían desincentivar las visitas rápidas.
Con el Viaducto Elevado, el flujo vehicular se desplaza por las alturas, conectando el Aeropuerto Internacional y la Garita de San Ysidro directamente con el acceso sur de Tijuana en cuestión de minutos. Para Rosarito, esto significa:
- Turismo de “Escapada”: La reducción del tiempo de traslado (de 60 a solo 10-15 minutos por el viaducto) convierte a Rosarito en un destino de “entrada y salida” mucho más atractivo para los visitantes de California y el interior del país.
- Mayor Seguridad Vial: Al desfogar el tráfico pesado de las vías convencionales, la seguridad en los accesos hacia el sur de la región mejora drásticamente.
Impulso Económico y Plusvalía Inmobiliaria
El sector inmobiliario de Playas de Rosarito ya comienza a sentir los efectos de esta conectividad. La cercanía “temporal” con la frontera y el aeropuerto eleva el valor de las propiedades en el municipio:
- Atracción de Inversión: Desarrolladores ven en Rosarito un terreno fértil para proyectos residenciales de lujo, ahora que el tiempo de trayecto hacia los centros laborales de Tijuana y San Diego es predecible y corto.
- Dinamismo Comercial: Los suministros para la industria gastronómica y hotelera de Puerto Nuevo y la zona centro de Rosarito llegan con mayor agilidad, reduciendo costos logísticos.
Testimonio desde el Sector Turístico
“Este viaducto es la mejor noticia que hemos recibido en años”, comenta Roberto, gerente de un reconocido hotel frente al mar en Rosarito. “Muchos clientes del sur de California se quejaban de las dos horas que podían perder cruzando Tijuana. Ahora, nos dicen que es un paseo. Literalmente, Rosarito está más cerca de la frontera que nunca”.
Un Beneficio para el Residente Rosaritense
No todo es turismo. Miles de rosaritenses que trabajan en la industria manufacturera de Otay o en el sector servicios de la Zona Centro de Tijuana hoy regresan a casa una hora más temprano. Esta “ganancia de vida” permite mayor convivencia familiar y reduce el estrés del transporte diario, elevando el bienestar social de nuestra comunidad.
Infraestructura Sostenible
Al reducir las horas de motores encendidos en el tráfico detenido de la carretera libre, el Viaducto Elevado también contribuye indirectamente a una mejor calidad del aire en la franja costera de la zona metropolitana, alineándose con las nuevas Políticas Ambientales Participativas que se impulsan en Rosarito.
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