La Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) iniciará 2026 sin reformas legales nuevas ni cambios de fondo en su estructura. Pese a los rumores que han circulado desde 2025 sobre una posible eliminación o transformación del esquema, la realidad jurídica es distinta: la Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio se mantiene vigente y operará bajo las mismas reglas.
Sin emabrgo, sí hay cambios para 2026 que explicamos en esta nota. Los únicos ajustes que enfrentarán los derechohabientes el próximo año corresponden a disposiciones aprobadas desde años anteriores y que entran en vigor de manera automática.
Especialistas en pensiones advierten que la incertidumbre ha crecido por la difusión de información incompleta o alarmista, particularmente entre personas próximas al retiro.
Sin embargo, no existe modificación legal que elimine la Modalidad 40 ni que cambie su funcionamiento esencial. El sistema, con más de cuatro décadas de existencia, seguirá siendo una herramienta disponible para quienes cotizaron bajo la Ley 73.
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El ajuste más visible en 2026 será el incremento en el porcentaje de la cuota que se paga mensualmente en Modalidad 40 del IMSS. Este aumento no es nuevo ni discrecional. Proviene de la reforma aprobada en 2021, que estableció un incremento gradual y anual en las cuotas de seguridad social hasta 2030.
Después de operar con tasas menores en años previos, el porcentaje aplicable pasará a 14.438% en 2026. Este cambio se reflejará automáticamente en la línea de captura del mes de enero, sin que el asegurado tenga que hacer trámite alguno.
El Instituto aplicará el nuevo porcentaje de forma directa, como parte del calendario ya definido en la ley.
Este proceso continuará de manera escalonada hasta alcanzar el tope de 18.800% en 2030, por lo que el aumento de la cuota debe considerarse dentro de cualquier planeación financiera de retiro.
El segundo cambio: actualización opcional del salario topado
El segundo ajuste posible está relacionado con el salario de cotización registrado, específicamente para quienes cotizan al tope de 25 UMAs. Cada año, a partir del 1 de febrero, el valor de la Unidad de Medida y Actualización se actualiza, lo que eleva el límite máximo de cotización.
Si el trabajador desea que su salario en Modalidad 40 se actualice conforme al nuevo valor de la UMA, debe realizar un procedimiento voluntario.
Este consiste en generar una baja por mora al dejar de pagar febrero y marzo, y posteriormente solicitar la reincorporación en abril con el salario actualizado, cubriendo de forma retroactiva los meses pendientes.
Este movimiento no es obligatorio. Quien no lo realice puede seguir cotizando con el salario previamente registrado, aunque quedará por debajo del nuevo tope anual. La decisión depende de la capacidad financiera, la estrategia de pensión y el análisis individual de cada caso.
Planeación, no miedo
Más allá de los ajustes técnicos, especialistas coinciden en que el mayor riesgo para quienes están en Modalidad 40 no es el cambio normativo, sino tomar decisiones impulsadas por el miedo. Entender cómo operan estos ajustes permite planear con mayor claridad, evaluar liquidez, estado de salud y horizonte de retiro.
En 2026, la Modalidad 40 no desaparece ni se transforma. Opera con dos cambios ya calendarizados: un aumento automático en la cuota y la posibilidad opcional de actualizar el salario de registro. La clave está en informarse, evitar la especulación y usar las reglas vigentes para construir una estrategia de retiro acorde a cada situación personal.
FUENTE: MSN
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